Solo vestigios quedan
Aquello que durante mucho tiempo fue un compendio de bares y discotecas ahora luce como un pueblo fantasma del que solo vestigios quedan. En un intento ambicioso de arrebatar la identidad a la historia, el famoso Barrio Antiguo ahora luce desolado y con más de un letrero de renta o venta. Recuerdo que fue escenario de incontables tertulias y juergas de mi vida de estudiante, transité y vomité sus calles, el mundo se nos hacía un polvo por aquellos años. Ahora, con 28 años de edad y un tramo de vida recorrido, deambulo en sus calles disfrutando su tranquilidad y silencio del brazo de mi novia, el tiempo ha pasado, ese lugar y yo definitivamente no somos lo mismos, el tiempo pasa envejeciendo rostros y paredes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
