sábado, 9 de marzo de 2013

De esto y del otro


De esto y del otro 

Cuando apenas me siento y bebo un sorbo de ese café estimulante que espera por mi siempre, es cuando empiezo a vivir, escribo y transgredo lo inútil que a veces es vivir.

"Te tienes que levantar temprano" "Tienes dos horas de comida" "Quien se puede quedar mañana" son frases que apaciguan la libertad de querer mandar todo a la mierda.

Seguimos pagando la condena de haber desobedecido y ahora tenemos que ganarnos el sustento con el esfuerzo de nuestro trabajo, una forma muy sofisticada de esclavitud del alma.

Lo interesante es, que nos hemos alienado con esa idea de tener que hacer algo para ser lo que queremos, donde quedo esa idea infantil de querer ser policía, bombero, doctor o por lo menos futbolista, escritor o astronauta.

Esos deseos pueriles se quedaron en los calzoncillos fumigados por el tiempo, ahora, el aroma a cítricos en una camisa bien planchada se vuelve la indumentaria ideal para pretender ser que de algo sirves en esta vida.

Yo a veces quiero eso, muchas tantas lo detesto.
La vida se me podría pasar con mis dedos sumergidos en las teclas, diciendo todo y nada, bebiendo un café, una cerveza, fumándome los sueños de mi alma.

Esta doble personalidad de la que con conciencia hago gala, es la realidad de los que hemos querido volar sin alas.

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