martes, 17 de abril de 2012

Hacia donde van los sueños

De vez en cuando procuro soñar y creer que por un momento áquellos pensamientos que alberga mi sobreestimulada mente pueden materializarse.
He visto a los sueños ir y venir, a veces siento que se me escabullen y se pierden en las calles tristes de esta ciudad, desalmados y sin dueño, buscando un refugio, queriendo nacer.
A veces me he cuestionado si será redituable soñar, si realmente valga la pena echar a volar la mente y el corazón, también me he dado cuenta que lo que sueño lo sueñan también aquellos que buscan las libertades del alma y del ser, aquellos que parecen sin voz, que a veces lucen aletargados y sin interés, pero que por dentro su ser grita lo que muchas veces la rutina quiere acallar.

Dicen que soñar no cuesta nada, pero yo puedo decir que soñar desesperanza y asfixia un poco ese actividades inherente de hacerlo, pero en esa introspección que puede resultar incongruente se puede hallar vida y la razón de la misma, te puedo encontrar a ti y a mi, juntos soñando y caminando hacia el utópico mundo que por separado anhelamos y que en conjunto ahora construimos.

Te amo Gabo!

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