La alarma del celular suena a las cuatro y media de la mañana, y mi sueño le pide prorroga a un reloj que no pretende detenerse, me levanto adormilado iniciando el camino ritual hacia la cocina buscando darle un sorbo a la primera taza de café, el baño me espera y la Terminal C también. Desde hace cuatro años que regresé del gabacho, en donde me sedujo un tanto la falacia aquella del sueño americano, mi vida se ha vuelto aviones, plataformas, ambulatorios, salas de equipaje, pasajeros incómodos y clientes insaciables; los sueños idealistas de ser aquel perseguidor de noticias, veraz y oportuno, se acallaron con la necesidad de conseguir un jale para tener acceso a las cosas que medianamente satisfacen mis necesidades, aunque la verdad, difícilmente estoy satisfecho. Si bien el trabajo es una bendición, es justo buscar hacer lo que mejor sabemos, pero sobre todo aquello que nos apasiona, y aunque modestamente puedo decir que hago mi trabajo con decoro, mis ideas se eleva tan alto como esos aviones que a menudo veo pasar.
De vez en cuando, aprovecho cualquier espacio, donde sea que la lucidez me aborde, para darle lugar a estos deseos reprimidos; aunque no creo que el gremio periodístico sea el único afectado, pues cuantas historias no se pregonan de abogados manejando taxis o despachando un puesto de tacos; al menos yo puedo hacer uso de la tecnología para que uno o dos medianamente me lean, es mas fácil hacerlo a que un abogado salga a a la calle y se agarre a quien defender. Lo único bueno de todo esto es que la verdadera libertad la palpo cuando me siento y empiezo a ser yo, no hay una linea que seguir, no hay un objetivo que te dicten alcanzar, quien marca la pauta de lo que pienso soy yo, creo que son en momentos como este en los realmente se es libre, sucede lo mismo al escribir una canción o tomar una foto de un lugar que nos guste, dejamos de ser lo que el mundo quiere y empezamos a ser lo que hemos querido.
sábado, 31 de marzo de 2012
martes, 27 de marzo de 2012
Todos tenemos algo que contar
"Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy
distinto de aquel, pero casi igual" -Andrés Calamaro-
distinto de aquel, pero casi igual" -Andrés Calamaro-
Aun recuerdo cuando Sandra llego a trabajar como guardia de seguridad a la Terminal C, su voz pillante en la radiofrecuencia me molestaba constantemente, y es que pareciese que todo lo que transmitía fuera una emergencia y mas de una vez me alarmo. En eso días pensaba en pedir su cambio, pues la verdad no me agradaba mucho su presencia, pero como a muchas cosas lo deje para después. Con el paso de las semanas me acostumbre, y debo confesar que era muy chistoso escucharla trasmitir. Pasaron así 11 meses y una
situación insignificante me hizo conocer un poco mas de ella. Al estar sentado en una banca de la terminal, le pregunte que como estaba y eso desato la confianza en ella de contarme parte de su vida y de sus amores.
Ella es madre de una joven de 14 años, y había estado viviendo en Sonora con una de sus parejas, sin embargo las cosas no le resultaron muy bien y decidió regresar a Monterrey. Ahora, a Sonora solo le ata la deuda de una casa a la cual no piensa regresar. Indagando entre sus amores pude notar que hubo uno que le causo mayor trascendencia,y no fue precisamente con quien tuvo a su hija, sino aquél
señor que le doblaba la edad cuando ella apenas adolecía los18. Este hombre lo conoció cuando ella acompañaba a su hermana a buscar trabajo, en donde lo consiguió, y Sandra además de nuevo empleo
encontró un nuevo amor. Este señor, del cual no menciono su nombre, cautivo sus oídos con su imponente voz, particularidad que fue suficiente para que ella sucumbiera ante su encanto. Para el, con solo verla cayo redondito, según me cuenta. Debo confesar que Sandra no es muy agraciada, pero bueno, como dice una canción: "cada corazón merece una oportunidad". A ella no le importo que el fuera casado, pues bien me dice
"es que cuando uno esta chavo todo se nos hace facil, yo estaba dispuesta a ser su amante, sentíamos bien"; a lo que vino a mi mente como nos podemos enganchar en situaciones que nos deslumbran con un poco de "amor" y nos parece suficiente para llenar esa necesidad, no nos importa denigrar lo que queremos, abaratar nuestra felicidad. Sandra le ofrecio buscar un lugar, un escondite para que le pudieran dar rienda a sus placeres mas obscuros, un lugar en donde sus pasiones fuera de la ley pudieran albergarse en la
impunidad de cuatro paredes; el pondero su romance desbocado ante la seguridad y el "amor" que profesaba tener a su familia; así que se nego a seguir con este triangulo y sin
mas problema la incito a que buscara su felicidad. Esta mujer de treinta y tantos años, paso, tal vez, los
momentos mas lindos de su vida en compañía de un hombre casado, con quien conoció las playas y ciudades, viajando en avión, tocando las nubes, ahora, diez años después, trabaja como guardia de seguridad en un aeropuerto, lugar que los vino a reencontrar para que los dos cruzaran miradas y
palabras dando así a tan sustanciosaconversación:
● El: aquí estas?
● Ella: Si
● El: Y eres feliz
● Ella (no muy convencida): Si y tu?
● El: Estoy bien.
El le dio su tarjeta, deseando salieran a tomar un café, ella no sabe si hablarle.
sábado, 24 de marzo de 2012
Y México sigue con hambre y sed de justicia
"Veo un México con hambre y sed de justicia...de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla"
Luis Donaldo Colosio Murrieta
Aquel famoso discurso que sorprendió a propios y extraños el 6 de marzo del 93 aun sigue haciendo eco en las entrañas del pueblo mexicano; y sin pecar de mal pensado, eso dictaría la sentencia de muerte del acaecido Colosio áquel 23 de marzo del mismo año en el barrio tijuanense de Lomas Taurinas. Los 19 años que han pasado desde ese fatal incidente pareciesen que han sido en vano en la mente de la sociedad mexicana, pues el siquiera coquetear con lo representa ese mounstruo de mil cabezas llamado sistema me resulta ilógico, es similar al síndrome de Estocolmo, en este caso el sistema funge como captor, nosotros, el pueblo, los cautivos. Por eso, es momento de despertar del letargo que ha provocado la indiferencia, no podemos seguir padeciendo de este sindrome en donde nosotros somos los que ayudamos al mounstruo a que siga con vida, es momento de hacer uso de la memoria histórica y empezar a fincar el futuro que hemos de dejar a nuestros hijos. Que mejor evidencia que los resultados paupérrimos que tenemos como pueblo, de los eternos malos manejos y abusos de poder, que mejor evidencia que el hambre y la carencia de los menos agraciados. Personajes como Colosio, pretendían reformar lo establecido, buscaban romper con los paradigmas del poder, ahora son pocos los seres emblemáticos que se levantan con un estandarte de reforma y bienestar social, es momento de creer en que se puede desarraigar esta nefasta jodencia. Salir a votar puede ayudar en mucho a revertir lo que el sistema busca, el abstenerse del voto es impulsar a que el sistema siga y se fortalezca.
No se tu, pero yo si saldré a votar, y no por el sistema.
sábado, 10 de marzo de 2012
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